
Trabajar con el tarot y la numerología nos permite comprender la energía que está disponible cada año, tanto de forma general como particular.
¿Y cómo podemos saber cuál será la energía disponible del año de manera general?
- Sumamos todos los dígitos del año.
- Reducimos el resultado a un número igual o menor a 22.
- Vemos a qué arcano mayor hace referencia.
Por ejemplo: El 2024 ha estado regido por la energía del arquetipo de La Fuerza. Cómo lo calculamos? Sumando 2 + 0 + 2 + 4 = 8. Y el número 8 es el arcano de La Fuerza en el tarot.
Para el año que está por comenzar, la energía predominante será la de El Ermitaño, ya que 2 + 0 +2 + 5 = 9, y el 9 es el número del arcano del Ermitaño.
Sabiendo los arcanos de ambos años ya podemos sacar muchas conclusiones tanto para reflexionar como para prepararnos para lo que va a estar presente durante los proximos 12 meses (aproximadamente ya que la energía no es algo fijo, de hecho podemos estar ya sintiendo desde hace un tiempo que se entremezclan la energía del 2024 con la del 2025).
DE DÓNDE VENIMOS
Venimos de un año que a modo general, si lo hemos sabido aprovechar, nos ha dado una mayor conexión con nuestro poder interno. Para ello nos ha pedido trabajar nuestra fortaleza interna a través de ser compasivos con nosotros mismos.
Los desafíos han estado presentes para mostrarnos la necesidad de hacernos cargo de nosotras mismas y para confrontar nuestra falta de dominio sobre nuestros impulsos, emociones e inseguridades.
Si la ira, la impaciencia, la frustración, los conflictos internos, el caos y la falta de confianza han estado más presentes de lo habitual durante este año en tu vida, definitivamente has sentido lo que te pedía trabajar la Fuerza para poder llegar al regalo de conectar con tu poder personal a través de poner límites, de encontrar un equilibrio interno y/o en areas de tu vida que estaban desequilibradas, y de trabajar la paciencia y la resiliencia.
Todo esto hemos podido trabajarlo desde un lugar de imposición y fuerza bruta o desde un lugar de compasión, suavidad y amor propio. Si hemos optado por la primera opción, nos habremos encontrado con más conflicto y caos, sin embargo si hemos optado por la segunda, habremos encontrado calma y paz interior.
HACIA DÓNDE VAMOS
Ahora pasamos del 2024, con mucho movimiento externo, al 2025, que nos invita a una energía más pausada e introspectiva para trabajarnos interiormente y adquirir un autoconocimiento profundo.
El Ermitaño nos pide bajar el ritmo, priorizar el tiempo con nosotras mismas y cuestionar nuestras verdades y prioridades.
2025 nos va a pedir mucho trabajo interior, mucha introspección y autoconocimiento.
Si miramos aún más a futuro para ganar perspectiva, vemos que el 2026 será un año 10. Qué significa esto? Viendo de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos podemos ver que definitivamente estamos viviendo un cambio de ciclo importante, y tanto este nuevo año, como el siguiente serán años de finales, de cierres ciclos y cambios para dar comienzo a inicios más alineados y en sintonía con nuestra autenticidad.
Si queremos nuevos inicios tendremos que ganar claridad y saber qué queremos y qué no queremos.
Por eso, el 2025 nos invitará a:
- Ir más despacio.
- Priorizar el tiempo con nosotras mismas.
- Cuestionarnos y reflexionar con paciencia.
- Trabajarnos internamente.
- Escuchar y guiarnos por nuestra sabiduría interior.
- Soltar lo que nos pesa y no nos pertenece.
- Conectar con nuestros valores.
Con la energía de El Ermitaño nos daremos cuenta de que, muchas cosas a las que ahora damos importancia, realmente no la tienen, y que además, hemos dado demasiado poder a voces externas mientras ignorábamos nuestra propia voz interior.
En la era de la información, paradójicamente, hay más desinformación que nunca.
Este será el momento de cuestionar lo que nos rodea y empezar a confiar en nuestra sabiduría interna.
EL GRAN DESAFÍO
Habrá demasiado ruido externo, lo que nos dificultará discernir y escuchar nuestra voz interior.
Esto nos conducirá a hacernos preguntas trascendentales sobre nosotras mismas, sobre la vida, y sobre cómo está establecida la sociedad.
Podremos sentirnos perdidas porque lo que vemos y escuchamos del exterior será tan confuso y contradictorio, que nos resultará difícil saber qué es verdad o que no, y eso nos llevará a no saber en qué ni quién confiar.
Toda esta situación puede generar cierta tendencia a:
- Cerrarnos y aislarnos de los demás y del mundo exterior.
- Negarnos a pedir y/o recibir ayuda externa.
- Querer escapar y evadirnos de la realidad.
- Evitar hacernos cargo de responsabilidades por no querer perturbar nuestra “paz interior”.
- Quedarnos atrapadas en nuestro mundo interior sobrepensando (parálisis por analísis).
- Estancarnos por no tomar acción en el mundo exterior.
EL REGALO DEL ERMITAÑO
El Ermitaño quiere regalarte sabiduría interna, pero hasta llegar ahí quizás te sientas perdida y confudida, así que recuérdate lo siguiente durante este año:
Cuando no sepas hacia dónde ir, vuelve a ti; cuando no sepas a quién escuchar, escúchate a ti; cuando no sepas qué es cierto, busca la verdad en tu interior.
Tú eres el faro de luz que necesitas para iluminar y ver tu camino. No lo olvides.
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